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24 de septiembre de 2016

Pablo Neruda


Pablo Neruda (12 de julio de 1904 -  23 de septiembre de 1973).

Nuestro pequeño homenaje al gran poeta chileno, Premio Nobel de Literatura en 1971. Su biografía puedes leerla en este enlace.


Estas memorias o recuerdos son intermitentes y
a ratos olvidadizos porque así precisamente es la
vida. La intermitencia del sueño nos permite sostener
los días de trabajo. Muchos de mis recuerdos se han
desdibujado al evocarlos, han devenido en polvo
como un cristal irremediablemente herido.
Las memorias del memorialista no son las memorias del poeta. 
 Aquél vivió tal vez menos, pero
fotografió mucho más y nos recrea con la pulcritud de los detalles. 
Este nos entrega una galería de
fantasmas sacudidos por el fuego y la sombra de su época.
Tal vez no viví en mí mismo; tal vez viví la vida de los otros.
De cuanto he dejado escrito en estas páginas se desprenderán siempre
 —como en las arboledas deotoño y como en el tiempo de las viñas—
las hojas amarillas que van a morir y las uvas que revivirán en el
vino sagrado.
Mi vida es una vida hecha de todas las vidas: las vidas del poeta. 
Pablo Neruda
Confieso que he vivido (1974)







13 de julio de 2015

Neruda: así la poesía no habrá cantado en vano.


Pablo Neruda. Poeta universal chileno. Premio Nobel de Literatura 1971.

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (12 de julio de 1904 - 23 de septiembre de 1973).


- Biografía (Centro Virtual Cervantes)
- Poemas de Neruda. 
- Discurso del Premio Nobel


"Hace hoy cien años exactos, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los desesperados, escribió esta profecía: A l'aurore, armés d'une ardente patience, nous entrerons aux splendides Villes. (Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las espléndidas ciudades).

Yo creo en esa profecía de Rimbaud, el vidente. Yo vengo de una oscura provincia, de un país separado de todos los otros por la tajante geografía. Fui el más abandonado de los poetas y mi poesía fue regional, dolorosa y lluviosa. Pero tuve siempre confianza en el hombre. No perdí jamás la esperanza. Por eso tal vez he llegado hasta aquí con mi poesía, y también con mi bandera.

En conclusión, debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabadores, a los poetas que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia, dignidad a todos los hombres.

Así la poesía no habrá cantado en vano."